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Los colegios electorales comenzaron a abrir sus puertas hacia las 6:00 hora local (10:30 GMT del sábado) en los 102 municipios llamados a las urnas para la primera fase de estos comicios, a la que seguirán otras dos jornadas electorales el 11 y 25 de enero.
En Rangún, la ciudad más poblada del país, EFE constató una afluencia a cuentagotas de electores en dos centros, en los que la primera hora de votación transcurrió sin incidentes.
La junta militar, que detenta el poder desde el golpe, no reportó incidentes de seguridad en torno a la apertura de los centros al inicio de estos comicios sin oposición real, aunque ha reforzado el despliegue policial alrededor de algunas escuelas que funcionan como puntos de votación.
Hasta ahora se desconoce si la Comisión Electoral, dirigida por personas afines a la junta, anunciará resultados parciales después de que culminen las votaciones a las 16:00 horas (8:30 GMT).

Al menos 56 de los 330 municipios del país han quedado excluidos de las elecciones por tratarse de territorios no controlados por el Ejército, que se disputa otras localidades con mayor o menor ventaja en medio del conflicto armado con guerrillas étnicas y grupos prodemocráticos.
Por otra parte, de los al menos 4,3 millones de ciudadanos birmanos residentes en el extranjero, menos de 6.000 tienen derecho al voto en los comicios.

La asonada, rechazada por Occidente y Naciones Unidas, acabó con una incipiente democracia en la nación del Sudeste Asiático.
Tras el golpe, la junta militar de Birmania ilegalizó la Liga Nacional por la Democracia (LND), el partido que arrasó en las elecciones de 2015 y 2020, y su líder, la premio nobel de la paz Aung San Suu Kyi, está en la cárcel desde el golpe.
]]>Las votaciones arrancarán además nueve meses después del terremoto de 7,7 que sacudió el centro del país, causando unos 3.700 muertos y una destrucción masiva que empeoró las condiciones de vida los birmanos y Naciones Unidas estima que las necesidades básicas de un tercio de la población están insatisfechas.
La junta militar que detenta el poder desde la asonada prevé celebrar otras dos jornadas de votación, entre el 11 y el 25 de enero, para abarcar la mayor cantidad de localidades, pero al menos 56 municipios quedaron excluidos del proceso electoral por tratarse de territorios no controlados por el Ejército.
Las elecciones afectan a 498 de los 664 escaños del Parlamento bicameral, ya que el Ejército elige el 25 % de los escaños a través de una potestad constitucional. A las elecciones acuden un total de 57 partidos -solo seis son de carácter nacional- que presentarán 4.963 candidatos.
La Liga Nacional por la Democracia (LND), el partido que ganó los comicios de 2015 y 2020, no participará, pues fue ilegalizado por el Ejército, que encarceló a líderes de la formación, incluyendo a la premio nobel de la paz Aung San Suu Kyi.
El 57 % de los partidos que compitieron en 2020 fueron eliminados por la junta, que permitió en cambio la inscripción de pequeñas formaciones que no suponen una amenaza para su eventual control del próximo gobierno.
Casi todos los partidos en liza son cercanos al Ejército o tienen en su dirección a representantes de los militares, mientras que líderes prodemocráticos siguen exiliados o combatiendo al Ejército en las batallas por el control de territorios, en las que también participan guerrillas étnicas.
El Partido de la Unión, la Solidaridad y el Desarrollo (USDP), controlado por los militares, acumula el mayor número de candidatos, con 1.018, y ya ha ganado virtualmente en 28 circunscripciones en las que no se presentaron otros contendientes.
Al menos 22.694 personas están presas por razones políticas desde la asonada, según datos de la Asociación de Apoyo a los Presos Políticos de Birmania (AAPP).
Aunque la ONU y buena parte de Occidente rechazan estos comicios, la junta cuenta con el respaldo de China y Rusia, que sí enviaron equipos de observación electoral, igual que Kazajstán, India y Vietnam, según los medios birmanos controlados por el Ejército.
Según la AAPP, este año han muerto 212 personas «por los ataques de artillería de la junta en todo el país», algunos de los cuales fueron denunciados este mes por Naciones Unidas.
Un trabajador humanitario en Birmania dijo a EFE, bajo estricto anonimato, que durante la última semana han recibido numerosos reportes sobre el desplazamiento de civiles por ataques aéreos, bombardeos y fuego cruzado entre el Ejército y guerrillas étnicas o grupos prodemocráticos en al menos seis regiones del país.
Además, medios independientes reseñaron que los militares han reforzado la seguridad en numerosos centros de votación, en algunos de los cuales han desplegado precintos para restringir el tránsito.
En Yangón, la ciudad más poblada del país, persisten los problemas de conexión a internet y fallos eléctricos, que afectan con mayor severidad las regiones rurales y que suponen un desafío para los comicios, que serán los primeros en completarse con máquinas electrónicas.
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