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El senador Alexis Victoria Yeb calificó el pedido de Amnistía como “lamentable” y sugirió que cada persona indocumentada puede irse a su país a recibir los servicios de salud que requiera, al tiempo se señalar las grandes sumas destinadas por el Estado para atender a las parturientas haitianas.
“Es lamentable, nosotros tenemos nuestras leyes, nosotros hacemos con nuestro país lo que nos venga en gana como dominicanos, aquí hay leyes que tenemos que respetar, ¿Usted sabe los recursos que se van a través de darles servicios a las parturientas?”, manifestó Victoria Yeb.
En ese sentido, criticó el hecho de que el organismo no se refiera a las repatriaciones contra los inmigrantes que realiza Estados Unidos.
En ese sentido, el senador Moisés Ayala, dijo que los médicos dominicanos prestan atenciones a todo el que requiera sin discriminar nacionalidad ni estatus migratorio, asimismo, refirió que los organismos internacionales deben ayudar a sobrellevar la carga de la situación de Haití.
“En cada país del mundo que usted esté de manera irregular las autoridades competentes tienen la potestad de enviarlo a su país, eso no es nada más en República Dominicana que ocurre. Asistir un parto, realizar una cesárea, cualquier procedimiento médico tiene una carga económica para el sistema de salud… El presidente Luis Abinader está haciendo una buena gestión a favor de los dominicanos y se les brinda servicio de salud a todo el mundo en República Dominicana”, expresó Ayala.
De su lado, el senador Santiago José Zorrilla , exhortó a Amnistía Internacional “recoger sus palabras” y “premiar” a Republica Dominicana por su buen manejo de políticas migratorias. Además, defendió el “trato humano” que reciben las personas extranjeras en territorio dominicano.
“Todo ciudadano extranjero que llega a República Dominicana recibe un trato humano, así que Amnistía Internacional debería recoger sus palabras y mandarle una premiación al Estado dominicano”, apuntó.
Amnistía Internacional (AI) reiteró su llamado al Gobierno dominicano para que deje sin efecto el protocolo que condiciona el acceso a servicios de salud de personas haitianas en situación migratoria irregular a posibles procesos de deportación. La entidad sostuvo que esta práctica carece de justificación y resulta discriminatoria. Durante la presentación virtual de su informe “Salud sin estigmas: El impacto de las políticas migratorias en el derecho a la salud en República Dominicana”, AI advirtió que las disposiciones migratorias vigentes están limitando el acceso a la atención médica y poniendo en riesgo la vida de la población migrante, especialmente la haitiana.
]]>Citaron que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), República Dominicana es el segundo país con el menor gasto público en salud de la región como porcentaje de su PIB, dedicando menos de la mitad (2.7% del PIB) de lo recomendado por la OMS (6%). Aunque el gasto en salud del presupuesto ha venido creciendo en un 5% de 2022 a 2024, estos incrementos no son sustanciales ni suficientes para alcanzar la meta establecida internacionalmente.
Señalaron que la República Dominicana se ubica entre los países con menor inversión pública en salud en América Latina y el Caribe. Sin embargo, en lugar de fortalecer el sistema, el gobierno ha culpado a la población percibida como haitiana e introdujo un protocolo migratorio en hospitales públicos que condiciona la atención y expone a detenciones y deportaciones, advirtió hoy Amnistía Internacional en el informe “Salud sin estigmas: El impacto de las políticas migratorias en el derecho a la salud en República Dominicana”.
Ana Piquer, Directora para las Américas de Amnistía Internacional consideró que: “Los hospitales dominicanos deben ser lugares de cuidado y protección, no espacios de miedo y vigilancia. El gobierno debe invertir adecuadamente en la salud y derogar de inmediato todas las medidas que atemorizan a las personas a acudir al médico por su nacionalidad o estatus migratorio”.
“Además, cuando se compara a la República Dominicana con otros países de la región en términos de sus indicadores de disponibilidad de recursos humanos y materiales, de acuerdo con datos de la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), se encuentra que el número de camas y de personal de enfermería disponible en el sistema de salud se encuentra por debajo del promedio de la región”, dijo Amnistía Internacional.
Amnistía Internacional:
La investigación de Amnistía Internacional y datos oficiales muestran que las personas haitianas representan solo una pequeña fracción de quienes utilizan los servicios públicos de salud en todo el país. Con cifras de atención secundaria del SNS hasta el primer trimestre de 2025, las personas haitianas sólo representaron el 7.9% del total de las consultas y 14.8% de las hospitalizaciones totales. Aunque existen algunas provincias donde el número de las primeras es mayor y rebasa el 30%- como Independencia, Elías Piña, Pedernales y el Seibo- el número total de pacientes en estas zonas sólo representa el 2% del total en el país en 2025.
Un análisis estadístico realizado con datos del SNS revela que la ocupación de camas y la saturación de estas en contextos críticos no es causada por aumentos en las hospitalizaciones, emergencias o cirugías de pacientes haitianos, sino al incremento total de la demanda de servicios de salud.
Tanto autoridades como medios nacionales y personajes públicos señalan que la proporción de mujeres haitianas en los partos se ha incrementado en el tiempo, asociándolas, de forma racista y misógina, a una presunta “invasión de vientres” en el país. Sin embargo, la investigación de Amnistía Internacional y datos oficiales muestran que, entre 2023 y 2025, la tendencia en el tiempo del número de la proporción de partos registrados se ha mantenido constante, mientras que el número de partos registrados en el SNS- tanto de mujeres haitianas como dominicanas- ha ido a la baja. Con cifras desestacionalizadas, el porcentaje de partos de personas haitianas pasó del 36% en el primer trimestre de 2023 a 37% en el primer trimestre de 2025.
El aumento en la proporción de partos de mujeres haitianas en la totalidad de partos se explica por la marcada disminución de partos de las mujeres dominicanas y no por un número mayor de partos de las mujeres haitianas. En consecuencia, este cambio en la composición no representa una presión adicional sobre la capacidad hospitalaria ni compromete la disponibilidad de los servicios de salud en el país.
En contraste, una realidad es que el protocolo y las prácticas derivadas del mismo como la identificación, detención y deportación de mujeres embarazadas tras ser atendidas en hospitales, ponen en peligro la vida y salud de las mujeres y recién nacidos. El temor a la deportación disuade a las mujeres a dejar de asistir a los servicios públicos de salud.
Esta política alimenta, además, la violencia reproductiva que las mujeres haitianas ya recibían en los centros públicos. Haitianas y dominicanas de ascendencia haitiana entrevistadas por Amnistía Internacional relataron ser rechazadas en hospitales o haber sufrido comentarios racistas cuando buscaban atención prenatal o de emergencia. Varias informaron no tener otra opción que dar a luz en sus hogares sin asistencia médica adecuada o en espacios informales por miedo a ser detenidas, a pesar de los graves riesgos para su salud, para sus embarazos, y sus bebés a graves riesgos para la salud.
El protocolo migratorio en hospitales públicos afecta desproporcionalmente a las personas haitianas y de ascendencia haitiana ya que se implementa en un contexto de perfilamiento racial y xenofobia contra personas de origen haitiano, agravando la discriminación racial y perpetuando un discurso oficial que asocia la identidad haitiana con la enfermedad, la pobreza o la irregularidad. La medida es una barrera que dificulta el acceso a la salud y viola las obligaciones internacionales de derechos humanos, incluido el derecho a la salud, la igualdad y la no discriminación, garantizados en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y en la Convención Internacional contra la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (CERD).
De acuerdo con la información estadística proveniente de una encuesta realizada por UNICEF revisada por Amnistía Internacional, las personas haitianas tienen menor acceso a agua potable, saneamiento adecuado y agua dentro de la vivienda, factores que funcionan como determinantes de su salud en sus hogares. Además, la cobertura de seguro de salud y vacunación en menores de cinco años es muy baja y los niños y niñas haitianas tienen mayores niveles de desnutrición. Similarmente, las mujeres haitianas embarazadas registran mayor mortalidad neonatal, tienen menos acceso al aseguramiento en salud y menos acceso a consultas de seguimiento.
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