Bahoruco, Barahona.- La Escuela Taller y Museo del Larimar se ha convertido en un símbolo de orgullo, formación y desarrollo sostenible para la comunidad de Bahoruco. Este espacio, administrado por el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep), no solo preserva la tradición artesanal de trabajar la piedra nacional, sino que también forma a las nuevas generaciones de joyeros y artesanos que llevan el azul del Larimar al mundo.
La calidad del Larimar se mide por la intensidad del color: cuanto más azul, más preciosa y valiosa se considera. En los talleres del recinto, los estudiantes aprenden a tallarla y pulirla con precisión, utilizando modernas máquinas de corte y esmerilado.
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Desde su inauguración en 2014, la escuela ha formado a más de 1,000 dominicanos, incluyendo 645 artesanos y 427 joyeros a la fecha. En sus aulas y talleres se imparten programas técnicos de lapidaria y joyería, donde los estudiantes aprenden desde la extracción de la piedra hasta el diseño y montaje final en plata u oro. El resultado son piezas únicas (anillos, collares, aretes y brazaletes) que combinan el arte manual con el patrimonio natural dominicano.
Durante la visita, se pudo apreciar el trabajo minucioso de las artesanas que, con destreza y paciencia, moldean cada piedra bajo un chorro constante de agua, transformando la materia prima en verdaderas obras de arte. Cada pieza no solo refleja la belleza natural del Larimar, sino también el esfuerzo y la creatividad de quienes le dan forma.
Este taller no solo enseña un oficio, sino que genera oportunidades económicas para los habitantes de la zona. Los egresados cuentan con el apoyo de Banca Solidaria para iniciar sus propios emprendimientos, impulsando así el desarrollo local y fortaleciendo la economía creativa de Barahona.
Dentro del recinto funciona además un museo-tienda, donde se exhiben y comercializan las joyas elaboradas por los estudiantes. Los visitantes pueden observar el proceso completo del Larimar: desde su estado natural, recién extraído de la mina de Las Filipinas, hasta su transformación en delicadas piezas de joyería. Este recorrido educativo y visual convierte a la escuela en uno de los atractivos turísticos más valiosos de la región.
Turismo, identidad y orgullo nacional
La reciente instauración del 22 de noviembre como “Día Nacional del Larimar” refuerza el valor simbólico y económico de esta piedra, que continúa posicionándose como una de las gemas más exclusivas del planeta.
Lo que comenzó como un proyecto de formación hoy es una industria artesanal en expansión que impulsa el turismo, la creatividad y el desarrollo comunitario. La Escuela Taller y Museo del Larimar es, sin duda, el corazón azul de Barahona: una joya viva que transforma vidas, rescata tradiciones y lleva el nombre de la República Dominicana a cada rincón del mundo.
Fuente: Este artículo fue publicado originalmente en deultimominuto.net por Diana Sánchez.


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